La dieta de un celíaco muchas veces puede pecar de pobre en fibra y cereales integrales, ya que los productos preparados para celíacos generalmente tienen como base una gran cantidad de almidones. Por eso resulta fundamental enriquecer y variar los nutrientes que ingerimos. Para ello, uno de los mejores productos con los que contamos son las semillas de chía. Lo primero que os estaréis preguntando es “¿qué es la chía?”. En esta entrada veremos todas las maravillosas propiedades de esta herbácea y una receta deliciosa con harina de chía.Harina de chía Dayelet

La chía, también llamada “salvia hispánica”, es una herbácea de la familia de las lamináceas. Lo que se consume de ella son las semillas, de las cuales obtenemos unas propiedades asombrosas. Es rica en nutrientes tan variados como proteínas, calcio, boro (que ayuda a fijar el calcio en los huesos), potasio, hierro, ácidos grasos omega 3, antioxidantes y oligoelementos (magnesio, manganeso, cobre, zinc y vitaminas). Con este listado hacemos poco, ¿verdad? ¿Y si os hago unas comparaciones?

  • Dos veces más proteína que cualquier otra semilla.
  • Cinco veces más calcio que la leche entera.
  • Dos veces más potasio que los plátanos.
  • Tres veces más antioxidantes que los arándanos.
  • Tres veces más hierro que las espinacas.
  • Siete veces más omega 3 que el salmón.

Magdalenas de chía2Ahora sí que os va gustando más, ¿a que sí?

Con todo ello, podréis imaginar lo beneficiosa que es su incorporación en nuestra dieta, especialmente en aquellas personas con problemas de osteoporosis o falta de calcio, con el colesterol elevado o con el hierro bajo.

Además, contiene una gran cantidad de fibra, por lo que tanto la semilla como su acción gelificante al mezclarse con agua no sólo ayudan a proporcionar una mayor sensación de saciedad (ideal para quienes necesitan perder peso), sino que además mantiene el colon hidratado y favorece el tránsito intestinal.

Si, encima, os cuento que podéis hacer unas exquisitas y esponjosas magdalenas, que además duran blanditas varios días, ¡parece que nos hubiera tocado la lotería! Vamos a ver la receta, ¡es muy sencilla! Está hecha con harinas naturales. En el mundo sin gluten, cuando se preparan recetas sin preparados comerciales, es ideal ayudarse de algún espesante o estabilizante, como goma xantana, para que se desmigue menos el producto final. Yo he usado CMC y la verdad es que me ha encantado el resultado. Tienen una textura muy esponjosa y un sabor muy integral con un ligero toque de vainilla delicioso.

Magdalenas de chíaIngredientes:

Utensilios:

Preparación:

  1. En un bol, mezclar las harinas con la levadura, el cmc y la sal y reservar.
  2. En otro bol, batir los huevos con el azúcar hasta que tripliquen su tamaño.
  3. Agregar el aceite poco a poco y seguir batiendo.
  4. Añadir la leche poco a poco y esguir batiendo.
  5. Incorporar la vainilla en pasta y mezclar bien.
  6. Agregar la mezcla de harinas y unificar la masa, con cuidado de no batirla en exceso.
  7. Tapar el bol con film transparente y dejar reposar en la nevera entre 1 y 3 horas.
  8. Precalentar el horno a 210ºC con calor superior e inferior.
  9. Preparar la bandeja de magdalenas con las cápsulas y repartir uniformemente la masa entre las 12 cavidades.
  10. Meter la bandeja en el horno a media altura a 210ºC con calor inferior y hornear durante 15 minutos.
  11. Pasado ese tiempo, poner calor superior e inferior y hornear 5 minutos más.
  12. Pinchar una magdalena con un palillo. Si sale limpio, las magdalenas están listas. Sino, dejar 5 minutos más en el horno.
  13. Sacar del horno la bandeja del horno y dejar reposar 5 minutos.
  14. Sacar las magdalenas del molde y dejar enfriar por completo sobre una rejilla.
  15. Conservar en un tupper cerrado o en una bolsa hermética.

Recomendaciones:

  • Se le pueden agregar frutos secos troceados a la masa.Magdalenas de chía